Carlos Serret de Troya
Editor
Saludos a todos:
En este nuevo número se pretende realizar un monográfico especialmente necesario en la IA y su implicación en la práctica médica.
La Inteligencia Artificial (IA) se define como la rama de la informática que se enfoca en crear sistemas que puedan realizar tareas que normalmente necesitan de inteligencia humana como el razonamiento, la percepción o el aprendizaje. Este concepto toma una nueva dimensión cuando uno es consciente de que, al buscar esta definición en internet, es la propia IA la que se encarga de ofrecerla y hablar acerca de sí misma, lo cual revela hasta qué punto ha colonizado el acceso al conocimiento.
Y es que no hay duda de que la IA ha venido para quedarse, y en apenas un par de años se ha convertido en una herramienta indispensable para el día a día de muchos de nosotros. Las aplicaciones son casi infinitas, y apenas hay hoy en día profesiones que no se vean, de un modo u otro, afectadas por esta revolución.
La profesión médica no escapa a los cambios que de forma irremediable la IA ha producido, y aunque en la Urología es fascinante observar el potencial que ya está demostrando en el campo quirúrgico, no debe olvidarse que igualmente las aplicaciones de la IA son mucho más “mundanas”.
Ya no es inusual encontrar en nuestras consultas a pacientes que acuden con autodiagnósticos realizados, preguntas cada vez más precisas y conocimiento de alternativas a sus tratamientos. No obstante, aunque antes era fácil desacreditar al “Dr. Google”, ahora es más complicado rebatir a estas herramientas que, en ocasiones, ni siquiera nosotros mismos comprendemos del todo, ya que ahora no buscan información, sino que la generan.
Igualmente, es preciso que el urólogo este preparado y habilitado para emplear la IA en su actividad diaria, de forma correcta y sin sesgos, y profundizar mucho más allá de lo que ofrece ChatGPT. Debe saber buscar información científica de fuentes correctas y fidedignas y saber ser crítico con lo que se le ofrecen estas herramientas. En resumen: conocer cómo funcionan las herramientas de IA y en qué basan su información; no asustarse de emplearlas en su actividad diaria; y asumir que el paciente, por primera vez, tiene acceso a las mismas herramientas.
En este nuevo paradigma pues, el cambio debe ser liderado por el médico, ya que de lo contrario se quedará atrás ante las nuevas demandas que los pacientes tienen y corre el riesgo de quedar desconectado de un ejercicio médico que evoluciona más rápido que nunca.
Con todo, este número de la revista pretende responder dos preguntas esenciales: ¿cómo puede emplear el urólogo la IA en su día a día de forma crítica, segura y útil? ¿Qué podemos esperar del paciente en esta nueva dinámica la era de la inteligencia artificial? Para ello contamos con sendos artículos de la mano de los Dres. Enrique de la Peña Zarzuelo (Hospital Universitario Fundación Alcorcón) y Juliusz Jan Szczesniewsk Dudzik (Hospital Universitario de Getafe). Estas dos visiones complementarias se adaptan a la circunstancia profesional de cualquiera de los lectores: desde quien está iniciando su práctica médica hasta quien está más que asentado en ella.
Espero que sea de su agrado y lo lean entendiendo que el primer paso para dominar el futuro es comprenderlo.